Si Cristo existe, debe tener la voz de Camilo Sesto

Pudo haber sido por una de esas tantas veces que escuchaba el programa radial “La hora del lonchecito”, y veía a mi madre cantar con entusiasmo y devoción cada una de sus canciones. Pero no sería ese el recuerdo de Camilo que prevalecería en mi vida. Años después, en plena adolescencia, cuando iba a practicar…